Prosa

Mala suerte del mundo

Font:      

¿Quién conoce la edad del mundo? ¿Por qué vivimos en este mundo con esta pasión? Contamos los días, semanas y meses cuando queramos y cuando sea mejor. No sabemos que estos se borran de nuestras vidas. ¡Dios, qué sentimientos albergamos! No sabemos cuándo alguien nos dejará sin aliento. A lo mejor morimos asfixiados en el útero al abrir nuestros ojos y después nacimos.
¿A quién pediremos ayuda? ¿A qué planeta vamos a ir? Qué cosa tan rara es el nacimiento de uno. La rareza de la vida, cosas del destino. Estás en el apuro de vivir la vida preparando un adiós a la misma, a sabiendas. Y después concluyes tu vida, compartir su presencia con tu espíritu. Así que abandonarás la vida silenciosamente, despacio…como si no pasara nada.
¿Dios, a dónde va este camino humano? ¿Dónde está la bondad del camino? El ser humano es un mundo misterioso, un ser incógnito. Lapidado e iluminado. Tal vez hubiera bebido agua en nuestro corazón. Tal vez nuestro aliento, agua. ¿De qué cuerpo nos creó? ¿a quién vamos? ¿quién va a recibirnos? ¿qué puerta nos abrirán? ¿Qué quedará a nosotros de nosotros?
No sabemos a veces fuimos creados como bebés en llanto, niños que huelen a leche. Arropados en las faldas del porvenir, pedir la ayuda a tu sublimidad y justicia divinas. ¡Échanos tus manos de ayuda! ¡Mi Señor, que seas Padre, seas Madre de nosotros!
Desde el día cuando se recitaron los rezos del mundo comienza la edad de creencia del ser humano. Nos engañaron. Vinimos al mundo como niños. Nos hicimos víctimas de amores profundos. Consagramos nuestras almas a nuestros bebés que sacaron nuestra médula. Nos aferramos a ellos para alargar nuestras vidas. ¿a quién engañamos, quién nos engañó, a quién obedecimos?
...A veces dejamos en la mitad nuestras vidas por los que amamos como el mundo. Vivimos a las mitad. Cuando se daña el corazón se dañará la humanidad. Dios se aflige cuando se daña la humanidad.
¿Quién conoce la edad de este mundo? Todavía somos niños. Nuestras manos se tienden a las faldas de Dios. No queremos morir, pero no nos basta la fuerza para vivir.



Leídos: 561

Comentarios: 0
Escribir sus opiniones sobre este artículo